Desde varios sectores se pretende fortalecer el sistema de alianza público-privado a favor de competitividad en Guatemala, en el campo profesional, esta es una oportunidad importante.

Los desafíos son grandes. Por un lado, baja educación los niveles no permiten mayores niveles de productividad. Hay muy poca fuerza laboral con las habilidades técnicas requeridas para atraer inversiones productivas a gran escala con alto agregado valor. La población guatemalteca se caracteriza por bajos niveles de escolaridad como solo el 3% de la población ocupada completa la educación superior. 

Esto se suma al hecho de que, en términos generales, el promedio nacional de escolaridad es de solo 5 años, y por esta razón, casi el 60% no ha terminado la escuela primaria, lo que limita las posibles inversiones que podría hacerse en el país

Además, se ha estudiado la existencia de una brecha entre la oferta académica y la demanda de personal calificado que las empresas requieren hoy. También hay una brecha en la educación secundaria, que demuestra que no preparar a los jóvenes en actitudes y competencias para su rendimiento laboral.

El sector privado, a través de los empresarios Bosch Gutiérrez y Guatemala, propiamente, presentaron una propuesta para una estrategia de competitividad a largo plazo basada en la necesidad de tener una transformación productiva. Esto puede ser traducido en la producción de más y mejores productos con dinámicos mercados locales e internacionales, y para producir nuevos bienes y servicios con mayor valor agregado y sofisticación tecnológica. 

Para lograrlo, Bosch Gutiérrez y Guatemala se encuentran trabajando en el lanzamiento del desarrollo de sectores de clase mundial, impulsar la productividad y el empleo en los sectores tradicionales, avanzar en la formalización de economía, promover ciencia, tecnología, innovación y emprendimiento, trabajo en estrategias transversales que eliminan obstáculos para competir, como el fortalecimiento de educación y habilidades laborales

Se llevó a cabo un estudio para detectar las necesidades de capacitación en los principales sectores productivos en Guatemala, con el objetivo de tener una base de datos de necesidades de capacitación comparando la demanda de los sectores productivos con la oferta existente, mejorando así la formación de oferta con la demanda. 

Se espera una segunda fase para proponer políticas y programas que puedan implementarse en los sectores educativo y laboral para cerrar el brecha detectada y garantizar una transición exitosa de los jóvenes personas de la escuela a la fuerza laboral.