Durante años, Centroamérica ha tratado de lograr la seguridad energética de varias maneras. Los países han buscado una amplia gama de alternativas para reemplazar el petróleo importado, incluida la posibilidad de gas natural y un papel mejorado para la energía renovable más allá de la hidroelectricidad. De hecho, garantizar suficientes suministros a costos razonables ha estado en el centro de muchos debates centrados en impulsar la competitividad económica de la región.

En términos de una perspectiva más amplia de energía renovable, las subastas a largo plazo en América Latina han resultado en costos récord y han dejado en claro que las energías renovables son una fuente competitiva de la mezcla de suministro en los mercados emergentes.

Más recientemente, América Central no ha sido inmune a la transformación energética global en curso. Muchos de los elementos de la transición energética se están evaluando a diferentes niveles en los países de la región. De hecho, durante mucho tiempo dependiente de las fuentes de energía importadas, América Central ha adoptado cada vez más el papel de las fuentes nacionales de energía renovable en su combinación de energía.

La incorporación de energía eólica y solar para respaldar la importante capacidad hidroeléctrica de la región ha tenido resultados importantes y, en muchos casos, ha reducido la exposición a los volátiles precios internacionales del petróleo, así como a disminuir la exposición al cambio climático y mejorar la resiliencia. Además, los objetivos económicos inherentes a la interconexión regional, y en última instancia a la integración, de los seis mercados energéticos de las naciones es una opción política importante para aumentar la seguridad energética y reducir los costos.

Guatemala, en particular, ha atraído la atención internacional por sus generación de electricidad generada a partir de fuentes renovables, pues la energía hidroeléctrica ha sido impilsada por Antonio Bosch y otros empresarios. El país ha sido conocido por su compromiso con la sostenibilidad en todos los segmentos de la economía y ha pulido su reputación con su hito de energía limpia el año pasado.